Muchas veces
creemos que las cosas terminan cuando alguien encuentra a su verdadero amor y
forma su familia, así es como no lo han hecho ver durante muchos años, la mujer
a los niños y el hombre al trabajo, ahora se que no es así, pase muchos años en
la oscuridad, atrapada en mis propias sombras, miedos y dudas, pero él, él fue el que me ayudo a superarme a mi
misma, seguir adelante y ver la luz, se que posiblemente sueno como la alegoría
de la caverna de Platón, donde todos estamos es una cueva donde solo tenemos
una pequeña flama para ver lo que nos rodea, atados al piso viendo solamente
hacia la pared de la cueva, con cadenas en manos y tobillos que en realidad no están sujetas, nosotros
creemos que lo están, todos los días vemos sombras reflejadas en la pared,
figuras deformes y nosotros por temor no salimos de la cueva, pero un día, uno
de todos nosotros que estamos atados, se levanta y sale, primero se queda ciego
por la luz de sol, pero con el tiempo se va
acostumbrando y descubre lo que es el mundo, lo que las sombras son en
realidad, esa persona comienza extasiado a querer mostrarle a sus compañero la
mentira en la que vivimos y trata de ayudar a las personas como alguien le
ayudo a él a salir de la cueva. Para mi, Tom fue aquel que me ayudo a salir de
mi cueva y de mi ignorancia hacia un mundo donde todo era brillante, pero
hermoso, todo era mas fuerte, pero alegre y donde estaban todas aquellas
personas que tanto quería.
Gire mi vista hacía
la ventana de mi oficina, “hoy esta soleado…creo que pasare por un pastel antes
de llegar a casa” regrese la mirada hacia el escritorio y había una foto que
era muy preciada para mi, la tome y pase mis dedos por la cara de la persona
que mas quería y después una mas grande donde me encontraba con mi familia, la
de siempre y la que estaba comenzando a formar ahora a lado Tom, “mi marido…si,
un pastel de fresas y chocolate estará bien para la cena…puedo hacer algo de
café y cenar, solo por hoy, pastel, ya mañana regresaremos a cenar lo
cotidiano” una luz roja en el teléfono se saco de mis pensamientos y atendí la
llamada.
-Dime Cristina
¿pasa algo?
-En realidad no,
pero lo que pasa es que ya te pasaste de tu hora de salida, recuerda que tienes
que llegar rápido.
-Si, muchas gracias
Cris, te veo en la puerta para despedirnos.
-OK, jefa-y sin mas
colgó el teléfono, tome mi bolso y guarde mis cosas, me solté el cabello de la
coleta que llevaba puesta y me desabotone los primeros botones de mi camisa
blanca, me alise la falda negra y
tomando mi suéter salí de mi oficina.
-Te veo mañana
Anna-me despedí de la que era mi secretaria y ella alzando la mano se despidió
de mi “sigue siendo de pocas palabras…” Salí del elevador y me encontré a una
Cristina con un vestido color azul marino corto y tacones a juego mensajeando
con su celular-Hola Cris.
-Ah! Hola Diana, se
te hizo un poco tarde ¿no?
-Bueno, la junta
duro bastante y los demás papeles son interminables-le comente mientras
caminábamos juntas hasta el estacionamiento y me traían mi carro-¿cómo van las
relaciones en Inglaterra?
-Van viento en
popa, no te vayas a sentir pero mi equipo es mejor que el tuyo.
-Claro y el error
de la junta pasada no fue de relaciones fue de merca ¿no?
-Bueno…siempre nos
puede faltar un poco de aceite-cuando llego mi carro le propuse a Cristina que
la podía acercar a su casa, pero ella solo negó con la cabeza.
-Daniel…ya…ya viene
por mi-me dijo sonrojada yo sonreí y la abrace.
-Me alegra que seas
la novia de mi hermano…aunque es feo que no lo puedas ver tan seguido.
-No pasa nada…además
estamos en las mismas…tu misma me dijiste que querías llegar antes a tu casa
por que Tom iba a llegar hoy con los gemelos y Daniel llego hace 3 días.
-Si, tienes razón,
pero ya vez la junta me gano.
-No hay excusas,
¿qué dirá la gente si la gerente general de la empresa olvida las cosas? Nada
Diana, tienes que comprar una agenda.
-Bueno ya mamá,
mejor ve ha retocarte el maquillaje antes de que llegue mi hermano.
-Solo te hare caso
por que necesito verme mas guapa de lo que ya soy.
-¿Si sabes que la
vanidad es según un pecado, verdad?
-Bueno…eso deberías
de decírselo a tu marido querida, que por cierto-comentó mientras veía su
reloj-debe de estar enojado de que no has llegado, recuerda como es cuando no
llegas a tiempo a casa.
-Muy
graciosita…pero es verdad…Tom aun es algo sobreprotector conmigo desde…bueno,
desde lo de Alejandra y el aborto-Cristina se vio afectada por mi comentario se
acerco a mi y me abrazo.
-Cariño…perdona que
lo dijera, no era mi intención-ella soltó un largo suspiro mientras que me
acariciaba el cabello “aun con mis tacones, que no son de muerte como los de
Cristina, ella me saca mas de media cabeza”-aun no puedo creer que ella
organizara todo eso…y no lo hizo sola.
-Si, Clarissa tuvo
mucho que ver, creo…que ella nunca supero la muerte de su hermana.
-Tienes razón, pero
oye-se alejó de mi y me miro a los ojos al mismo tiempo que me tomaba la
mejillas-ya es cosa del pasado, ahora estas a salvo y no solo tu, todos ustedes
y nosotros…todo esta bien.
-Si, gracias Cris
¿qué haría sin ti?
-Posiblemente te
hubieras convertido en lesbiana buscando a alguien como yo y no estarías casada
con Tom ahora-las dos soltamos una carcajada y sonreímos, pero alguien nos saco
de nuestras carcajadas con gritos.
-¡¡¡DIANA!!!-nos
giramos y ahí venía Enrique corriendo con el cabello alborotado, la corbata
desarreglada y la cara llena de sudor.
-Enrique…tranquilo,
respira ¿qué pasa?
-Ne…necesito
que…firmes esto…antes de irte-termino diciendo entrecortado y con las manos en
las rodillas mientras trataba de respirar, Cristina le quito el sobre donde
tenía los documentos antes de que se arrugaran más.
-Es lo de la
entrega de esta tarde…creía que ya estaba todo resuelto-me dio los papeles y
comencé a leerlos.
-Debería de
estarlo, firme los documentos hace 4 horas, después de que llegó el cargamento.
-Eso lo acaban de
enviar-suspiro Enrique y se enderezo respirando ya más calmadamente-de recursos
humanos, parece ser que el conductor tiene problemas en la empresa y están
enviado ese papel a todos los destinos a donde él va para hacer un chequeo de
su desempeño en el trabajo, necesitan que la jefa firme el documento de que él
se comporto como se estipula en su contrato, algo burdo por parte de la
empresa, pero…
-Así son las cosas
para ellos-siguió Cristina.
-Ya veo…-“estos y
sus ataques de gemelos, bueno, en cierta forma ya me acostumbre”-si, eso dice
aquí…en fin-me acerque hasta la mesa donde estaban los del estacionamiento y
pidiendo una pluma prestada firme el documento-muchas gracias-camine de nuevo
hasta Enrique y se lo entregue-espero que sea todo.
-Si, es todo-dijo
revisando el documento-bueno si me disculpan deje a alguien colgado en recursos
humanos que venía a una entrevista de trabajo, adiós-y sin más se fue de nuevo
corriendo para no hacer esperar a la entrevistada.
-Como siempre, anda
corriendo.
-Bueno, ¿qué
esperabas del hombre mas codiciado de la empresa?-le preguntaba con una risa,
me despedí de Cris y me fui corriendo directo hacía la pastelería favorita de
todos nosotros, pedí el pastel y le envié un mensaje a Tom.
Diana Kaulitz 5:30 pm
Llegare en un rato más, me surgió algo de último minuto
en la oficina, de verdad lo siento, te veo al ratito.
Tom Kaulitz 5:33 pm
Solo por que eres tu y tu trabajo no me enojare, pero me
pondré celoso de la empresa, te amo nena, te veo en un rato, todos aquí ya
quieren verte
Diana Kaulitz 5:37 pm
Y yo a ellos, te amo más mi sexy esposo, te veo en la
casa, no sabes como te extrañe…ya quiero verte
Tom Kaulitz 5:42 pm
Tranquila esta vez no me iré y…recuperare el tiempo que
no estuve contigo en la cama ;)
Solté una risa
mientras pagaba el pastel y salía de la pastelería con una risa en la cara,
subí al carro y puse marcha a la casa, estaba ansiosa por volver a ver a las
razones de mi vida, estas dos semanas sin ellos han sido un infierno; al llegar
a la casa mire el jardín y había mas de una cosa tirada y una que otra cosilla
nueva “Tom debió de comprar más cosas para ellos…pero si fuera por él les
compraba hasta el país de Peter Pan” coloque la caja del pastel arriba de la
lámpara que estaba a un lado de la puerta para poder abrirla sin tener algún
percance, en el momento en que esta quedo abierta, dos personitas de cabello
castallo rojizo y ojos color avellana se aventaron a mis piernas provocando que
nos cayéramos de sentón, claro esta, que yo protegí a mis pequeños ángeles.
-¡¡Mami, que bueno
que ya llegaste!!-gritaron al mismo tiempo que comenzaban a gatear por encima
de mi para llenar mi cara de besos.
-Mis amores…no
saben lo que los extrañe-me senté con ellos en brazos y les comencé a dar
también besos, algo a lo que ellos les provoco
risas.
-Niños…dejen a su
mamá levantarse-llegó Tom quien tomo a los niños por la cintura y los cargo
como costales debajo de sus brazos, ellos seguían riendo.
-Willy se porto
bien-dijo mi pequeño mientras que estiraba su manita para ayudarme a parar
mientras que Tom tiraba de él para que así yo me pudiera parar y no lastimar a
mi hijo.
-Cami también, Cami
se comió todas las verduras-le siguió mi hija que sonreía feliz mente mientras
veía a Tom-verdad papi, verdad que Cami se comió todas sus verduras.
-Así es, tanto
Willy como Cami se portaron muy bien, por eso les compré sus nuevos juguetes.
-¡¡Sí!!-gritaron
mis hijos al mismo tiempo.
-Saben…tengo una
sorpresa-mis pequeños se me quedaron viendo ansiosos-yo ya sabía que se habían
portado muy bien, en estas dos semanas que estuvieron en el trabajo con
papá…así que…
-¿Aqué?-preguntaron
de nuevo al mismo tiempo.
-Compré…-camine
hasta la puerta y tomé la caja-¡un pastel para cenar!-mis pequeños gemelos
comenzaron a gritar y a moverse en los brazos de mi marido como unos locos por
la emoción de comer pastel.
-¡Tranquilos!-termino
gritando Tom mientras los bajaba para evitar accidentes, ellos corrieron hacía
mi brincando, para comprobar el pastel.
-Pero…si no entran,
se asean para cenar y no se calman…tendremos que cenar lo de siempre-y como por
arte de magia, entraron a la casa subiendo las escaleras lo más tranquilos que
podían-solo así suben las escaleras sin correr o brincar-de la nada sentí un
beso en mi mejilla y unos brazos que me envolvían por la cintura.
-Tu eres la mejor
mujer que conozco.
-Tranquilo
señor…debo de advertirle, que estoy felizmente casada-Tom comenzó a besarme el
cuello mientras reía.
-Pues debe de ser
un hombre muy afortunado para tener una esposa como usted y unos hijos como los
que acaban de subir las escaleras.
-¿Acaso me espía
señor?
-Todos los días…en
especial por las noches-comentó mientras me pegaba a él.
-Bueno…de ser así
el caso-me gire y le pase los brazos por su cuello-estamos mano señor, ya que,
yo también lo eh espiado…hasta tengo fotos de usted.
-Le gano señora…yo
tengo hasta vídeos de usted dormida-solté una ligera risa mientras me sonrojaba
y le mire a los ojos.
-Te extrañe mucho
Tom.
-Y yo a ti Diana…no
sabes cuanto-y sin hacernos esperar me dio un beso que duro lo suficiente para
dejarnos con ganas de más, pero ambos sabíamos que teníamos que entrar para
preparar la cena para los niños.
***
-William…come
despacio, el pastel no se irá-le decía a mi pequeño de cinco años y medio
mientras le limpiaba la mejilla.
-Esta rico el
pastel mamá, a Willy le gusta.
-Me alegra que a
Willy le guste.
-¿A Camila le gusto
el pastel que le compró mamá?-le pregunto Tom a Camila mientras le ayudaba a
comer con su tenedor
-Si, a Cami le gusta mucho el pastel, ¿le vamos a
dar a Marga Pastel? Se que le gustaría mucho.
-Claro mi amor,
pero ella descansa hoy, así que mañana le daremos pastel.
-Sí-justo cuando
estábamos por terminar, el timbre sonó.
-Ya voy yo-Tom se
me quedo mirando y después a los niños mientras les hacía caras para hacerlos
reír-¿Si?-pregunte antes de abrir por completo la puerta.
-Señora Kaulitz,
hola buenas tardes.
-Margarita, que
sorpresa, pero…¿no era hoy tu día libre?-le preguntaba mientras la dejaba
pasar.
-Si, pero sabía que
el señor Kaulitz y los niños regresaban hoy, así que vine a ayudarla-me
explicaba con una sonrisa característica de ella.
-Marga…eres la
mujer mas increíble de todo Europa-decía mientras la abrazaba.
-Tranquila señora,
solo soy de España-comentaba con risas, la lleve a la cocina que era donde
estábamos comiendo y los niños corrieron con Marga; ella había sido como la
tercer abuela de los gemelos y ellos la querían mucho, después de todo, ella
además de ser nuestra ama de llaves, cuido a los gemelos desde que estaba
embarazada, nos sentamos a cenar todos y al final Margarita comenzó a lavar los
trastes y platicó con los niños de todo lo que ellos habían estado haciendo en
su viaje, ya a la hora de dormir se despidió y se marchó, los gemelos me
tomaron de la mano para que fuera yo quien los acostara, entramos en el cuarto
de ellos, ya que compartían habitación, los metí en su cama y dándoles un beso
en la frente se quedaron dormidos. Prendí el radio para bebes, coloque una lamparita en el enchufe
y me fui a la puerta.
-Descansen…mañana
será un gran día-susurre mientras cerraba la puerta.
-¿Ya se acostaron?
-Si…estaban
cansados, así como tocaron la almohada se quedaron dormidos.
-Menos mal…ven,
vamos a colocar sus regalos en su cuarto de juegos.
***
-No puedo creer que
mañana cumplen seis años…parece que fue ayer que les di a luz-le comentaba a
Tom mientras terminaba de acomodar a las princesas en el castillo que le
habíamos comprado a Camila-¿crees que a Cenicienta la deba de colocar alado de
Tiana?
-¿Qué no veía en el
castillo con un cuarto para cada una?
-Ah! Ya encontré el
espacio de Tiana.
-No sabes lo
agradecido que estoy de que el parto allá sido muy fácil…-comentó Tom con un
suspiro mientras que terminaba de instar la pista de carreras que le había
mandado a hacer a William, Tom no quería que se lastimara al jugar así que
mando a hacer uno especialmente para su hijo con todas las medidas de seguridad
durante su fabricación-mi madre me estuvo contando que algunas veces el parto
era muy peligroso para las mujeres que tenían gemelos y además me contaba
anécdotas reales de lo que le paso a varias de sus vecinas y amigas…que comencé
a ponerme nervioso, y ya ni quería que dejaras el hospital durante tu embarazo.
-Tom…
-Es la verdad…no te
quería perder, ni a los gemelos…mucho menos a ti-dejó de hacer lo que estaba
haciendo y me miro, yo solo pude caminar en su dirección y sentándome entre el
hueco de sus piernas me acurruque en él.
-No pienso irme a
ningún lado…tu lo eres todo para mi, los gemelos son una parte de mi corazón ya
que la otra te pertenece a ti-Tom me abrazo y me pegó a él.
-Gracias…
-¿Gracias?
-Si, gracias, por
haberme salvado, antes de que tu llegaras era un desastre, solo tienes que
preguntarle a Bill, salía todas las noches con diferentes mujeres, tomaba mucho
cuando no tenía que ir a alguna entrevista, me encerraba en mi habitación…es
por eso que Bill se comenzó a acercar a ti desde que comenzó a ver que estaba
cambiado para bien, yo también me di cuenta de eso…por eso quiero darte las
gracias, la vez pasada tu me diste las gracias, pero esta vez, yo te las
doy…además de que tengo un regalo para ti.
Nos separamos y me
enseño una pequeña caja color rojo vino, cuando la abrí dentro había un collar
en forma de llave, cuando la saque note que la parte de arriba tenía pequeños
diamantes, Tom lo quito de mis manos y me lo coloco, después sacó algo de
debajo de su camisa y era también un collar, solo que este tenía forma de
candado y dentro había cuatro mechones pequeños de cabello.
-Ustedes lo son
todo para mi, antes creía que era mi hermano, luego me case y mi corazón se
dividió en dos ya que los amaba por igual…aunque creo que a ti te amo mas, pero
no le digas nada…ahora ya no esta dividido…ahora esta unido, por Bill, William,
Camila y por supuesto…por ti-explico mientras señalaba los mechones de cabello
dentro de su candado.
-Sabes…que no puedo
hacer muchas cosas y que a pesar de que
nunca podre pagarte todo lo que me has dado, tu y los gemelos son los que me
cambiaron y me ayudaron a ser la que soy…te amo Tom, a ti, a nuestros hijos y
por el futuro que tenemos como familia delante de nosotros.
-¿Qué te parece si
terminamos de armar el ultimo juego y…-se inclino a rozarme los labios mientras
me comenzaba a tocar por encima de la ropa-recuperamos el tiempo perdido?
-Me parece
perfecto…-logré susurrar “estar lejos de mi marido por dos semanas si que me ha
afectado” conectamos lo último que les habíamos comprado para su cumpleaños de
este año, que eres un juego que los controles eran unos carritos muy coquetos y
nos subimos al cuarto cual adolescentes que se escondían de sus padres por
haber hecho algo malo “aunque lo que vamos a hacer ahora no es precisamente lo
mas bueno del mundo…es lo mas delicioso del planeta” al llegar a la habitación
Tom no perdió tiempo en desnudarme pero se le corto la respiración cuando vio
lo que estaba usando-¿te gusta?
-Por
dios…Diana…traes un Bady Doll color rojo con holanes negros-me acerque a él y
le bese mientras le quitaba la ropa
-Bienvenido a casa,
mi esposo.
-Estoy en casa,
esposa.
-Déjame
consentirte…fue un largo viaje-le dije mientras lo acostaba en la cama solo con
su ropa interior, me gire y pude escuchar un gemido ahogado.
-¿También traes
tanga?
-Solo lo mejor para
mi marido…-tome el aceite para bebe y me coloque encima de él, con mis piernas
a cada lado de su cadera-¿quieres un masaje?
-Solo si me lo das
tu nena.
-Y ¿Quién esperabas
que te lo diera?
Pasamos la noche
entre masajes, besos, caricias y suspiros hasta que caímos rendidos en la cama,
esa noche soñé con nuestra luna de miel, si quitábamos nuestros masajes y los
sustituíamos con fruta y chocolate, había sido igual que aquella vez, al abrir
los ojos Tom seguía dormido, le acaricie la cara donde tenía la barba provocado
que él se acercara a esta buscando calor, después se cabello, ahora lo tenía
negro, lacio y largo, mire sus brazos que sobresalían de la sabana, ahora los
tenía más trabajados y era algo que me encantaba, sonreí mientras me acurrucaba
más cerca de él “es una lastima que tenga que ir a trabajar…pero si salgo
ahora, podré salir temprano y venir a la casa para poder preparar todo lo de la
fiesta” intente salir de la cama pero un brazo me detuvo mire a Tom y este
estaba despierto y sonriendo.
-Ni creas que te
voy a soltar.
-¿A no?-preguntaba
divertida, Tom se coloco encima de mi, encerándome en una cárcel de piel y
músculos.
-No…planeo tenerte
todo el día para mi.
-Tom, no sabes lo
deliciosa que suena esa idea…pero tengo que trabajar.
-Falta hoy ¿qué no
eres la jefa? Además es viernes, a tus empleados les encantara tenerte fuera de
la oficina para disfrutar de ellos mismos.
-Que malo…no soy
tan ogra en la oficina.
-Losé…eres un
ángel, además es el cumpleaños de los gemelos si te vas ellos van a
llorar-suspire cansada y mire a Tom mientras sonreía.
-Tienes
razón-estiré el brazos como pude hasta el buro de alado de la cama y tome el
teléfono mientras marcaba el número de la oficina-Hola Anna habla Diana…estoy
bien, solo quería avisar que no iría a la oficina hoy…todo bien, pero quiero
disfrutar a mis hijos hoy, apenas llegaron ayer y es su cumpleaños…claro yo les
digo, cualquier cosa me marcas o por fax, tendré el celular prendido…hasta el
lunes-cuando termine de hablar Tom me quito el teléfono y lo dejo a un lado.
-Bien…ahora, esposa
mía, déjeme que le de los buenos días como se merece.
Realmente no paso
nada del otro mundo, un poco de amor matutino, una ducha caliente para dos, nos
cambiamos y bajamos a preparar el desayuno, una vez que estuvo listo fuimos a
despertar a los niños mientras que Tom tocaba la guitarra y yo cantaba feliz
cumpleaños en español para ellos, se levantaron sonriendo y cuando
terminamos corrieron a abrazarnos,
nosotros los besamos y los llevamos a desayunar su comida favorita, mini
Hot-Cakes con una bola de helado de vainilla para Camila y una de chocolate
para William, un coctel de fresas, mango, piña y arándanos con jugo de naranja
y leche con chocolate, mis niños no dejaban de repetir que estaban felices de
que había faltado al trabajo “fue una buena idea el haber faltado, si con eso
puedo ver la sonrisa de mis hijos…no me importa nada más”
Después del
desayuno los llevamos a ver sus regalos de cumpleaños, jugaron con ellos hasta
que llegó Margarita que se los llevó al parque y por un helado para que Tom y
yo pudiéramos arreglar las cosas.
-¿Crees que vayamos
a acabar algún día?-le preguntaba a Tom mientras acomodaba los manteles en las
mesas.
-Tranquila ya pedí
refuerzos-me contestaba mientras caminaba a la casa dejándome sola en el
jardín.
-¡Ni se te ocurra
abandonarme con las cosas de la fiesta Kaulitz!
-¡Claro que no!
-Eso
espero…-conteste al momento que vi a Bill, Georg, su ahora esposa Amelia la
orgullosa madre del pequeño Edward de cuatro años quien venía dormido en los
brazos de su madre, Gustav, Emily, Daniel, Leonardo y la pequeña Lucy ahora de
ocho años, entrando con cosas en las manos-¡Hola!
-¿Creías que te iba
a dejar sola con los arreglos de la fiesta de mis sobrinos?-preguntaba Bill
quien traía dos cajas con él, una de color Rosa con un moño morado y otra de
color rojo con un moño dorado.
-La verdad…es que
si, ya me estaba espantando-camine hasta ellos y los salude, dejaron sus
regalos en la mesa que apenas había acabado de arreglar, ya que era de los
regalos y todos comenzamos a arreglar el jardín, Amelia dejo a Edward en la
sala para que cuando despertara nos pudiera ver y no se espantara, así ella nos
comenzó a ayudar a terminar lo que nos faltaba, poco a poco había menos cosas
que arreglar y los invitados comenzaron a llegar, ahora solo faltaban los
invitados de honor-¿crees que vayan a tardar mucho?-preguntaba impaciente a
Tom, este sonrió y me abrazo.
-Tranquila, Marga
dijo que ya estaban en la esquina hace 2 minutos, recuerda que las cuadras no
son tan pequeñas como crees.
-Losé…pero ya
quiero verlos.
De la nada Lucy
llegó corriendo con Gustav gritando que ya habían llegado, paramos la música y
todos nos colocamos en el jardín esperando a mis pequeños, escuchamos como
Marga hablaba más fuerte mientras decía que era lo que estaba haciendo y a mis
gemelos quejándose por que se estaba tardando en abrir la puerta, cuando por
fin la abrió, comenzaron a gritar por Tom y por mi, Marga les recomendó
buscarnos en el jardín y los llevo hasta ahí donde todos los recibimos con
gritos y aplausos, ellos solo gritaron y rieron cuando nos vieron corrieron hasta
nosotros y nos abrazaron, para después ser abrazados por los demás, todos y
cada uno de nosotros estábamos ahí, mis padres, los padres de Tom, algunos de
mis primos fueron para ver a mis pequeños, familia de Tom, nuestros amigos más
cercanos, Cristina con Enrique y algunos de la empresa, también estaban David y
algunos productores y amigos de la banda, además de que Margarita también había
traído a su hija Alejandra de 12 años, me daba ternura ya que ella se había
autoproclamado la hermana mayor de mis hijos y los cuidaba como tal.
La fiesta
transcurrió de forma normal y tranquila mis hijos rieron hasta cansarse y
jugaron hasta hartase, todos bailábamos con ellos o con nuestras parejas, al
final Tom, Bill, Gustav y Georg tocaron unas canciones y las mañanitas cuando
entre con el pastel, soplaron las 6 velitas y comenzamos a comer.
Pero la noticia que
rompió con las expectativas y la tradicionalidad de las fiestas de cumpleaños
fue cuando Bill volvió a subirse al escenario y comenzó a cantar a capela, Tom,
Georg y Gustav la ayudaron a subir al escenario a Nayeli, Bill se arrodilló
enfrente de ella y saco un anillo de su chaqueta, ‘¿Quieres pasar el resto de
tu vida al lado de un simple cantante que te ama con todo su corazón, alma y
pensamiento, que promete protegerte, cuidarte, amarte y respetarte, pero sobre
todo…cumplir todos los sueños que tengas conmigo a tu lado?’ fueron las
palabras que le dedico a una Nayeli con lagrimas en las mejillas y la mano en
la boca mientras asentía como loca y susurraba ‘si’ cada 2 segundos, Bill le
coloco el anillo y la abrazo justo en ese momento todos comenzamos a gritar
como locos y a aplaudir hasta que las manos nos dolieron, el resto de la fiesta
se la dedicamos a Bill y Nayeli quienes fueron atacados por todos los niños que
estaban en la casa ya que ellos querían otro amigo con el cual jugar, Nayeli se
puso roja como tomate y miraba a su padre con miedo, este solo sonreía y le
contestaba ‘yo quiero tres nietos, dos niños y una niña’ a lo que todos
saltábamos en carcajadas.
Con el pasar de las
horas terminamos cansados por lo que cada uno de los invitados se fueron
marchando a sus hogares, mis padres fueron los únicos que se quedaron en nuestra casa, los gemelos se
fueron con ellos ya que querían dormir con sus abuelos mientras que Tom y yo
nos quedábamos alzando un poco la sala, pero terminamos decidiendo que al día
siguiente pagaríamos un servicio de limpieza ya que estábamos prácticamente
muertos de cansancio que terminamos tirados en el sillón mientras notábamos como
la casa se quedaba cada vez más en silencio.
-¿No te parece
nostálgico?-le pregunte mientras se acomodaba debajo de su brazo, Tom me acerco
más a él y me alzó la barbilla.
-Ahora solo
faltaría que apagaras el televisor, me llevaras a nuestra habitación y me des
un sobre con la noticia que cambio mi vida por completo y que me hizo, hace y
segura dando alegría el resto de mi vida-yo solo me reí un poco.
-Bueno, por el
momento no hay sobre…pero puede que en un tiempo si.
-Diana, eres lo
mejor que paso en esta familia, ahora mi hermano esta comprometido y aunque
suene mal, si no fuera por ti Bill nunca hubiera conocido a Nayeli y sería el
hombre feliz que es hoy día.
-Tom…
-Te amo
Diana…gracias por todo-yo solo pude abrazarlo y comenzar a besarle toda la
cara, a lo que él solo se reía y me atrapo los labios.
Es verdad, él y yo
hemos pasado por muchas cosas en estos años, altos, bajos, buenas, malas y de
suspenso, pero lo importante y lo que realmente importa es que supimos salir
adelante para poder formar la familia que somos ahora, una pareja enamorada,
casada con nosotros y con nuestros dos hijos a lo cuales amamos con toda el
alma.
Estoy segura que
nuestra historia no termina aquí, empezó es verdad, pero esta muy lejos de
terminar.
Tom me tomo en
brazos como cuando estábamos en la luna de miel, colocó la seguridad de la casa
y apagando las luces nos subió a nuestra habitación, pero lo detuve para
asomarnos al cuarto donde estaban mis padres, nuestros pequeños se encontraban
en medio de ellos tomados de la mano durmiendo plácidamente, sonreímos y nos
fuimos a nuestra habitación, donde la pijama volvió a sobrarnos, nos quedamos
mirándonos el uno al otro a la luz de la noche sus ojos brillaban y por un
momento volví a ver a aquella niña de 18 años a la cuál intentaron violar, pero
la lastimaron de gravedad, después vi a un Tom con trenzas en la cabeza
calmando y haciendo olvidar a la niña sus temores, después vi a una joven de 20
años a la cual le habían arrebatado a su hijo y a su marido con rastas negras,
un brazo vendado, tratando de acercase a ella todos los días sin falta alguna y
finalmente a una mujer de 25 graduándose de la carrera de Administración de
empresas con su marido de cabello lacio, largo y negro junto a sus dos gemelos
en brazos.
-Tom…te amo.
-Yo te amo mucho
más Diana-tomo su candado y lo puso frente a mis ojos-con mi corazón, hoy y
para siempre.
Cerré los ojos
esperando el caer dormida en los brazos de una de las personas más importantes
para mi, desde que conocí a Tom él me enseño a superar mis miedos, superarme a
mi misma, aceptar el pasado, a seguir adelante con mi futuro y ser la mujer que
siempre fui y mejorar cada día un poco más.
El dolor ocurre
siempre en nuestras vidas, no se puede hacer nada contra eso, pero vivir con el
es opcional, siempre existirán caídas pero estas también consisten en saber
levantarnos y seguir caminando para llegar a nuestras metas, no estamos solos o
solas, solamente tenemos que mirar a nuestro alrededor para ver a las personas
que nos rodean y han formado parte de nuestras vidas. Aunque una cosa es
cierta, en nuestra vida, ya sea en la familia o en la escuela no nos enseñan a
decir adiós, ese adiós que es para siempre…nosotros mismos aprendemos eso y de
las formas más fáciles o las mas difíciles; tardamos en levantarnos ya que al
decir adiós nos hundimos y podemos caer pero siempre debemos de levantarnos,
solo de esa manera podremos seguir adelante y descubrir que es lo que nos
depara el destino que nosotros mismo forjamos; yo aún no lo puedo descubrir y
siento que sigo en el hoyo, pero poco a poco vuelvo a recuperar mi ritmo, ahora
puedo ver atrás, sonreír y agradecer que pude pasar esos momentos de felicidad,
aun lloro en esos momentos y nunca lo dejare de hacer pero se que estoy mejor y
seguiré mi camino con la frente en alto y parare de llorar por las esquinas en
soledad ya que no me encuentro sola y a pesar de no estar siempre acompañada se
que ellos están aún conmigo, vivos en mis recuerdos.
Hola! Bueno antes que nada ya estános en el 2015
así que ¡Feliz año nuevo! y también este discurso ya lo había repetido como
tres veces, pero hubo problemas con blogspot y no me dejo subir el vídeo donde
digo prácticamente lo que estoy escribiendo, bueno, primero que nada quiero
ofrecer una disculpa ya que estuve desaparecida un año y mes; la última
publicación fue el 16 de diciembre de 2013, cumplí el año en 2014 de no
escribir. No planeo abandonar las historias como ya había comentado antes, pero quiero agradecer a Jennifer que estuvo
siempre comentando y ella era la que me daba ánimos de seguir escribiendo,
gracias, deje de escribir ya que tuve asuntos familiares fuertes, ya es un año
de que sucedió eso y aún sigo llorando pero decidí volver a escribir, así que
no se preocupen, lo que quiero preguntar es si ¿les gustaría que siguiera
escribiendo? y si es si ¿quieren que siga siendo en blogspot o en alguna otra
plataforma? Sin más que escribir, muchas gracias por todo y nos seguimos
viendo.
Hola Fer!! Un añooo yo sinceramente pense que no volvias..
ResponderEliminarRecuerda que pase lo que pase debemos salir adelante. Es normal que aun llorea es parte del procesoo.. Ademas uno nunca se olvida uno aprende a vivir sin ello..
Animis Fer y ps claro q me encantaria que sigas escribiendo. Tu decide donde! Yo igual te seguire solo me avisas..
Ame esta fic.. Gracias por terminarla. Un abrazoo :)